Lo que comenzó como un llamado aislado se ha convertido en una lucha de años. Los moradores de las inmediaciones del canal Juan Caballero, al norte del municipio de Baní, relatan que han tocado todas las puertas posibles en busca de una respuesta concreta, pero el problema persiste y se agrava.
El canal, completamente descuidado, acumula desechos y aguas estancadas que generan una invasión de mosquitos, malos olores y brotes de enfermedades. Las noches son insoportables, y las condiciones de vida empeoran con el paso del tiempo.

“La situación es insoportable. Llevamos años denunciando esto y nada cambia. Los mosquitos no nos dejan dormir, hay niños enfermos, y cada día más gente lanza basura como si nada”, expresó un comunitario, quien afirmó de forma tajante que «su deseo es que el canal desaparezca».
La comunidad no solo critica la falta de acción por parte de las autoridades provinciales, sino también la irresponsabilidad de quienes utilizan el canal como vertedero, agravando aún más la crisis ambiental y sanitaria.
“No es justo que pasemos tantos años esperando una solución. Hemos sido pacientes, pero la paciencia se agota. Este problema no puede seguir siendo ignorado”, agregó otra residente.
Con firmeza, los afectados hacen un llamado urgente a las autoridades de Peravia para que intervengan de manera definitiva, y no con medidas temporales que, según denuncian, han resultado inútiles en el pasado. Solicitan la limpieza del canal, fumigación constante, y campañas de educación ciudadana para detener la contaminación.















