Las altas temperaturas que se registran en República Dominicana pueden aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor, una condición que ocurre cuando el organismo pierde la capacidad de controlar su temperatura y puede convertirse en una emergencia médica si no se atiende a tiempo.
El riesgo es mayor cuando una persona permanece durante períodos prolongados bajo el sol o realiza actividades físicas intensas en ambientes calurosos. Los niños, adultos mayores, embarazadas y personas con determinadas condiciones de salud requieren especial atención durante los días de mayor calor.
Entre las principales señales de alerta se encuentran dolor de cabeza intenso, mareos, debilidad, náuseas, vómitos, piel caliente, confusión y alteraciones del comportamiento. En situaciones más graves, la persona puede sufrir desmayo, convulsiones o pérdida del conocimiento.
Para prevenir esta condición, se recomienda tomar agua con frecuencia, incluso sin tener sed, utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros, y evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor intensidad. También es importante permanecer en espacios frescos y ventilados y reducir los ejercicios o trabajos físicos intensos durante los períodos más calurosos.
Las autoridades también exhortan a no dejar nunca a niños, adultos mayores o mascotas dentro de vehículos estacionados, ya que la temperatura en el interior puede aumentar rápidamente y representar un peligro para la vida.
Ante la aparición de síntomas graves, especialmente confusión, desmayo o convulsiones, se debe buscar atención médica de emergencia. Mientras llega la asistencia, es recomendable trasladar a la persona a un lugar fresco, retirar el exceso de ropa y ayudar a reducir su temperatura corporal con agua o paños húmedos.
Con las temperaturas elevadas que se esperan en distintas zonas del país, los especialistas llaman a la población a mantenerse hidratada y tomar medidas preventivas para evitar complicaciones relacionadas con el calor.






