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Venezuela denuncia ante la ONU “robo” de buque petrolero por parte de Estados Unidos

Caracas.– Venezuela presentó una denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, acusando a Estados Unidos de haber confiscado un buque petrolero venezolano durante operaciones militares en el Caribe, calificando el hecho como un “acto de piratería naval”.

El embajador venezolano ante la ONU remitió una misiva en español al Consejo, solicitando que el organismo condene públicamente “el uso ilegítimo de la fuerza militar contra un buque privado y el robo de un cargamento producto del comercio internacional lícito”. En la carta, fechada en Caracas, se exige la liberación de los tripulantes “secuestrados” y la devolución inmediata de la carga de petróleo, que, según diversas fuentes, ascendía a entre 1 y 2 millones de barriles.

El gobierno estadounidense sostiene que la embarcación formaba parte de una “red ilícita de envío de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”. Sin embargo, Caracas insiste en que se trataba de un cargamento producto de operaciones comerciales legales, dentro del marco del derecho internacional, y denuncia que la acción tiene como objetivo derrocar al presidente Nicolás Maduro y apropiarse de los recursos naturales venezolanos.

La incautación se produjo el 10 de diciembre en medio de maniobras militares de Estados Unidos en el Caribe, que incluyen el despliegue del portaviones más grande del mundo, otros buques de guerra, aviones de combate y miles de soldados.

Venezuela, que produce alrededor de un millón de barriles diarios, enfrenta desde 2019 un embargo que la obliga a vender su crudo en mercados informales con importantes descuentos. La nación sudamericana considera que la acción estadounidense constituye un ataque directo a su soberanía y al comercio legítimo de su petróleo.

El Consejo de Seguridad, responsable de la paz y seguridad internacionales, tiene la autoridad para aplicar sanciones o autorizar el uso de la fuerza; no obstante, Estados Unidos es miembro permanente con poder de veto, lo que podría complicar cualquier resolución a favor de Caracas.