Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su disposición a sostener una reunión con el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, en un contexto marcado por las conversaciones destinadas a poner fin al conflicto que enfrenta a ambas naciones desde hace más de tres meses.
Durante una entrevista concedida al pódcast del diario New York Post, Trump afirmó que estaría interesado en reunirse con el dirigente iraní si las circunstancias lo permiten y dependiendo de cómo evolucionen las negociaciones en curso. Mojtaba Jameneí asumió el liderazgo supremo de Irán tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, quien gobernó el país desde 1989. Su fallecimiento ocurrió durante una operación militar conjunta atribuida a Estados Unidos e Israel, en la que también murieron varios integrantes de su familia.
Según Trump, el actual líder iraní participa activamente en el proceso de diálogo entre Washington y Teherán, y tendría la última palabra sobre las decisiones relacionadas con un eventual acuerdo de paz. El mandatario estadounidense señaló que, pese al hermetismo que rodea a Jameneí, existen indicios de que continúa involucrado en los asuntos de Estado. El líder iraní mantiene un perfil reservado, sin apariciones públicas frecuentes y comunicándose principalmente mediante mensajes escritos.
Las declaraciones de Trump coinciden con los esfuerzos diplomáticos que ambas naciones desarrollan para alcanzar un entendimiento que permita poner fin a las hostilidades y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo. Entre las condiciones planteadas por Irán para concretar un acuerdo figura el fin de las operaciones militares israelíes en territorio libanés. Por su parte, Washington ha insistido en que varios de sus aliados en Oriente Medio, entre ellos Arabia Saudí y Catar, se sumen a los Acuerdos de Abraham como parte de un marco regional de cooperación y normalización de relaciones con Israel.
Las negociaciones continúan desarrollándose mientras la comunidad internacional observa con expectativa la posibilidad de un acuerdo que contribuya a estabilizar una de las regiones más sensibles del mundo.








