Kenia.– Al menos cuatro personas, entre ellas un menor de edad, perdieron la vida ayer jueves tras el colapso de un pozo en una mina de oro ubicada en la zona de Kambi Karai, en el condado de West Pokot, al oeste de Kenia. Así lo informó la Policía local en un comunicado divulgado este viernes por medios nacionales.
Las víctimas fueron identificadas como Silas Losenya (22 años), Jacob Tsangana (30), Morio Akotopuo (35) y Lopoghon Lopakar, un joven de apenas 14 años, quienes quedaron atrapados y murieron sepultados bajo los escombros. Algunos mineros lograron escapar con vida, aunque aún no se ha determinado el número exacto de sobrevivientes.
La mina colapsada forma parte de una zona rica en yacimientos auríferos, donde muchos residentes practican la minería artesanal como medio de subsistencia, a menudo en condiciones precarias y sin supervisión técnica.
Este nuevo incidente se suma a otro similar ocurrido en junio pasado, cuando otras cuatro personas murieron y varias resultaron heridas en el colapso de una mina en la aldea de Karon, también en el condado de West Pokot.
Estos accidentes han generado renovadas críticas a la falta de medidas de seguridad en las actividades mineras artesanales y comerciales de la región. Diversos líderes comunitarios han pedido al Gobierno la suspensión de las operaciones ilegales, especialmente aquellas impulsadas por empresas extranjeras.
“El pueblo de Pokot Oeste está siendo explotado y nuestras tierras devastadas. Nos oponemos firmemente a la minería comercial ilegal que no respeta normas ni protege vidas”, declaró Peter Lochakapong, diputado del condado, quien también denunció la aparición de conflictos entre clanes por el control de los recursos.
El suceso ha reactivado el debate sobre la regulación de la minería artesanal, la necesidad de protocolos de seguridad adecuados y la protección de los derechos de las comunidades locales.














