La provincia costera de Latakia, en Siria, enfrenta una de las peores crisis ambientales de los últimos años, con incendios forestales que ya han arrasado más de 10,000 hectáreas en los últimos seis días, según reportes de la ONU. Ante la magnitud del desastre, las autoridades sirias solicitaron este martes asistencia urgente a la Unión Europea para reforzar los esfuerzos de contención.
«Hemos solicitado la ayuda de la UE para combatir los incendios«, declaró Raed al Saleh, ministro sirio encargado de situaciones de emergencia y catástrofes, en declaraciones recogidas por medios estatales.
Mientras tanto, brigadas de bomberos provenientes de Jordania, Turquía y Líbano ya colaboran con sus pares sirios, que enfrentan condiciones extremas: altas temperaturas, vientos intensos, terrenos montañosos difíciles de acceder y áreas minadas que complican aún más el trabajo de extinción.
Durante la noche, los vientos avivaron las llamas y llevaron el fuego hasta la localidad de Ghasaniyé, donde rescatistas y vecinos lograron evacuar a mujeres y niños, conteniendo parcialmente el avance del incendio.
Según la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Siria, las llamas han devastado cerca de 100 kilómetros cuadrados de bosque, dejando una profunda huella ecológica y aumentando la vulnerabilidad de comunidades ya afectadas por años de conflicto.














