Puerto Príncipe.– La Policía Nacional de Haití (PNH) anunció este martes la puesta en marcha de la denominada “Operación sin Descanso”, una ofensiva destinada a desmantelar las bandas armadas, recuperar el control de las principales carreteras y reafirmar la autoridad del Estado, con el apoyo de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG).
La iniciativa fue dada a conocer a través de la cuenta oficial de Facebook de la institución, donde se informó sobre una reunión encabezada por el director general de la PNH, André Jonas Vladimir Paraison, junto a miembros del alto mando policial y el inspector general de la FRG, el keniano Godfrey Otunge.
Durante el encuentro, Vladimir Paraison resaltó los operativos en desarrollo y señaló que se han logrado “avances significativos” en zonas consideradas estratégicas, como Croix-des-Bouquets y Tabarre, al norte de Puerto Príncipe, así como en sectores del centro de la capital. Asimismo, indicó que se han impartido instrucciones precisas a los responsables de las acciones para garantizar el cumplimiento de los objetivos trazados.
Por su parte, Otunge reafirmó el compromiso de sus tropas de respaldar a las fuerzas de seguridad haitianas en la lucha contra las bandas armadas que mantienen en vilo al país desde al menos 2018.
Carreteras bloqueadas y crisis humanitaria
Desde hace más de cinco años, las autoridades han prometido reabrir las vías que conectan Puerto Príncipe con otras regiones del país, sin lograrlo. Actualmente, estas carreteras permanecen bajo el control de grupos armados que instalan puntos de peaje ilegales y exigen pagos elevados a quienes transitan por ellas.
Esta situación ha provocado un aumento significativo en los costos del transporte interurbano y en los precios de bienes y productos básicos, agravando la inseguridad alimentaria que afecta a la población.
Tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, la violencia se intensificó drásticamente. Se estima que las bandas controlan cerca del 90 % del área metropolitana de Puerto Príncipe.
En el plano político, el Consejo Presidencial de Transición (CPT) fue cesado recientemente y transfirió el poder ejecutivo al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé. El CPT concluyó su mandato sin organizar las elecciones generales previstas para el 7 de febrero, y ahora los comicios han sido programados para agosto próximo.
Haití atraviesa una profunda crisis política y social. De acuerdo con datos de la oficina de Naciones Unidas en el país, cerca de 6.000 personas murieron y 2.708 resultaron heridas en 2025 como consecuencia de la violencia de las bandas y las operaciones de las fuerzas de seguridad para combatirlas.














