León XIV pidió perdón en nombre de la Iglesia católica por la demora histórica en condenar la esclavitud, al considerar que durante siglos no se actuó con firmeza frente a esa práctica. La declaración forma parte de la encíclica Magnifica humanitas, publicada este lunes, en la que el pontífice reflexiona sobre los desafíos de la inteligencia artificial y advierte sobre el riesgo de nuevas formas de esclavitud vinculadas al uso de estas tecnologías.
En el documento, el papa señala que permitir o ignorar prácticas que atenten contra la dignidad humana equivale, en cierta manera, a repetir errores del pasado, cuando la esclavitud era justificada o silenciada. León XIV reconoció que tanto la Iglesia como la sociedad tardaron demasiado tiempo en condenar formalmente ese sistema, recordando que no fue hasta el siglo XIX cuando surgió una condena universal y definitiva, especialmente bajo el pontificado de León XIII.
“Es inevitable sentir un profundo dolor al pensar en el sufrimiento y la humillación que la esclavitud causó a tantas personas”, expresó el pontífice, quien agregó que, en nombre de la Iglesia, pide “sinceramente perdón”.
El líder de la Iglesia católica sostuvo además que el recuerdo de esos errores históricos debe servir como una advertencia para actuar con responsabilidad frente a las injusticias actuales. En otro apartado del documento, León XIV también abordó el tema de los abusos dentro de la Iglesia y admitió que no siempre se actuó con transparencia ante esas situaciones.
“Con vergüenza hemos sido testigos del difícil descubrimiento de verdades dolorosas relacionadas con miembros e instituciones eclesiales”, afirmó. Asimismo, valoró el trabajo de periodistas y personas comprometidas con la verdad, destacando que han sido fundamentales para sacar a la luz casos de abusos e injusticias.
El pontífice insistió en que la vigilancia y la transparencia deben ser responsabilidades asumidas por la propia Iglesia, sin esperar presiones externas para enfrentar hechos incómodos.








