El papa León XIV expresó su «profunda tristeza» por el reciente bombardeo israelí contra la parroquia católica de la Sagrada Familia en Gaza la única iglesia católica activa en la Franja que dejó un saldo de cuatro muertos y siete heridos. El pontífice reiteró su llamado urgente a un alto el fuego y a retomar el diálogo entre las partes involucradas en el conflicto.
En un telegrama enviado en su nombre por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, el Papa manifestó su solidaridad con la comunidad cristiana en Gaza. «Su Santidad reitera su llamamiento a un cese inmediato de la violencia y expresa su profunda esperanza de diálogo, reconciliación y paz duradera en la región», señala el mensaje.
Una parroquia en medio del conflicto
La parroquia de la Sagrada Familia, que al momento del ataque acogía a cerca de 500 cristianos desplazados, ha sido un refugio espiritual y físico durante la ofensiva militar israelí sobre Gaza. El director de la Unidad de Sanidad local, Zaher al Waheidi, confirmó que el ataque elevó a cuatro los fallecidos y a siete los heridos.
Entre los heridos figura el padre Gabriele Romanelli, párroco de la comunidad, a quien el papa Francisco predecesor de León XIV solía llamar diariamente desde el inicio del conflicto hasta su muerte en abril pasado.
«El Santo Padre asegura al padre Romanelli y a todos los fieles su cercanía espiritual. Encomienda las almas de los fallecidos a la misericordia de Dios y eleva oraciones por la pronta recuperación de los heridos y el consuelo de quienes sufren», concluye el comunicado papal.
Respuesta de Israel y antecedentes del ataque
El Ejército israelí emitió un comunicado en el que lamenta los daños causados a la iglesia y asegura que se están investigando las circunstancias del incidente.
Este ataque marca la primera vez que la parroquia es bombardeada directamente. Sin embargo, en diciembre de 2023, un francotirador israelí disparó contra el recinto religioso, matando a una madre y su hija. Desde entonces, la iglesia había seguido funcionando como refugio en medio de la escalada militar.
La Santa Sede continúa abogando por una salida pacífica al conflicto y por la protección de los espacios religiosos y civiles en las zonas de combate.














