París. – Las autoridades responsables de la gestión de la Torre Eiffel anunciaron el cierre anticipado del emblemático monumento este martes debido a las elevadas temperaturas provocadas por la intensa ola de calor que afecta a Francia y a gran parte del continente europeo. La administración de la torre informó que las visitas quedaron suspendidas a partir de las 16:00 horas locales como medida preventiva para proteger tanto a los visitantes como al personal que trabaja en el lugar.
Restricciones para visitantes y reembolsos
Antes del cierre, el último acceso para el público general se permitió hasta las 12:15 del mediodía, mientras que los clientes con reservas en el restaurante del monumento pudieron ingresar hasta las 13:30 horas. Los responsables indicaron que las personas afectadas por la cancelación recibirán el reembolso automático de sus entradas y recomendaron a los visitantes revisar los mensajes enviados por la organización para obtener información adicional.
Francia registra temperaturas históricas
La decisión coincide con una situación meteorológica excepcional en Francia. Según datos de Météo-France, el país registró durante la madrugada de este martes la temperatura mínima promedio más alta desde que comenzaron los registros nacionales en 1947, alcanzando los 21.6 grados Celsius.
Asimismo, la temperatura media registrada durante el día anterior fue de 29.3 grados, una de las más elevadas de la historia reciente. Los meteorólogos no descartan que en los próximos días se superen nuevos récords y que la media nacional alcance o incluso sobrepase los 30 grados Celsius.
Amplias zonas bajo alerta máxima
Actualmente, 54 departamentos franceses permanecen bajo alerta roja por calor extremo, el nivel más alto del sistema de vigilancia meteorológica, mientras que otros 35 se encuentran en alerta naranja. Esto significa que más del 90 % de la población francesa está expuesta a condiciones consideradas excepcionales por las autoridades.
Ante esta situación, el presidente Emmanuel Macron llamó a la ciudadanía a mantenerse vigilante y prestar especial atención a las personas mayores, los niños y quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Por su parte, el Gobierno francés activó un nivel superior del plan sanitario ORSAN, destinado a coordinar la respuesta del sistema de salud frente a situaciones extraordinarias y garantizar los recursos necesarios para atender los efectos de la ola de calor.








