Puerto Príncipe.– La Fuerza de Represión de las Pandillas (Fuerza de Represión de las Pandillas) tiene previsto iniciar operaciones este mes de junio en Haití, en el marco de un nuevo esfuerzo de asistencia internacional para enfrentar la crisis de seguridad en el país.
Según las proyecciones, de los 5,550 efectivos previstos para la misión, unos 2,000 agentes podrían estar desplegados en territorio haitiano para el mes de julio, mientras que la totalidad de la fuerza se integraría progresivamente hacia finales de año.
Una crisis prolongada
Haití ha recibido cerca de una decena de misiones internacionales desde 1993 para apoyar el mantenimiento del orden y fortalecer su policía nacional, sin lograr una estabilización duradera.
Actualmente, alrededor de seis millones de personas viven en condiciones de crisis humanitaria y aproximadamente 1.45 millones han sido desplazadas internamente debido al control de territorios por grupos armados. Informes recientes indican que gran parte de la capital, Puerto Príncipe, permanece bajo influencia de pandillas, lo que ha agravado la inseguridad y limitado el funcionamiento de instituciones básicas.
Una nueva misión sin bandera de la ONU
A diferencia de iniciativas anteriores, esta nueva fuerza no forma parte directamente de la Organización de las Naciones Unidas (Organización de las Naciones Unidas), sino que operará como una coalición internacional de apoyo a la Policía Nacional haitiana.
La misión contará con dos principales mecanismos de financiamiento: un fondo fiduciario voluntario de aproximadamente 232 millones de dólares y un presupuesto adicional de 400 millones de dólares canalizado a través de estructuras de apoyo de la ONU para logística, movilidad y alojamiento.
Participación internacional
Entre los países participantes destaca la contribución de Chad, que aportará alrededor de 1,500 efectivos. También se prevé la continuidad de algunos agentes de misiones anteriores, como los provenientes de El Salvador, mientras que las tropas de Kenia ya han comenzado su retirada del país. En este contexto, República Dominicana ha comprometido una contribución de 20 millones de dólares para apoyar el financiamiento de la misión, de los cuales ya se ha entregado una primera partida de 10 millones.
Contexto de crisis política y social
La inestabilidad en Haití se ha intensificado desde la salida de la misión de estabilización de la ONU en 2017 y el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. El país no celebra elecciones desde 2016, aunque se mantienen planes para realizarlas este año si las condiciones de seguridad lo permiten, en medio de una compleja situación política, social y humanitaria.








