De forma inesperada y tras la destitución exprés de Dina Boluarte, el congresista José Jerí, de 38 años, asumió en la madrugada del viernes la presidencia interina de Perú. Jerí, quien ocupaba hasta ese momento la presidencia del Congreso, juró el cargo comprometiéndose a liderar un gobierno de “transición, empatía y reconciliación nacional”.
Su ascenso, sin embargo, no ha estado exento de controversias. Su carrera en el Parlamento ha sido discreta, pero marcada por una denuncia por violación sexual presentada a inicios de 2025 y archivada ocho meses después por la Fiscalía por falta de pruebas. A pesar del cierre del caso, diversas organizaciones han cuestionado su idoneidad para ocupar la jefatura del Estado.
De suplente a presidente
Nacido en el distrito limeño de Jesús María en 1986, Jerí estudió Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal y obtuvo su título profesional en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. No está casado, no tiene hijos y se declara católico y animalista.
Afiliado desde 2013 al partido derechista Somos Perú, Jerí intentó sin éxito acceder a cargos municipales. Su llegada al Congreso fue resultado de una cadena de circunstancias: se presentó como accesitario del expresidente Martín Vizcarra, quien fue inhabilitado tras obtener más de 200.000 votos. Jerí, con poco más de 11.600 votos, terminó asumiendo su escaño.
Ya en el Legislativo, fue autor de propuestas de ley en diversas áreas, como seguridad, empleo, educación, pesca y salud. En julio de 2025 fue elegido como presidente del Congreso, pese a que entonces aún se encontraba abierta la investigación por presunta violación.
Activismo digital y liderazgo juvenil
Muy activo en redes sociales, especialmente en Instagram, Jerí ha construido una imagen pública basada en su trabajo legislativo, su cercanía a los animales y su mensaje a la juventud. “La política necesita sus ideas y, sobre todo, su amor por el Perú”, escribió al asumir la presidencia del Congreso.
Las sombras de su trayectoria
Aparte de la denuncia por violación, Jerí también ha sido vinculado a presuntas irregularidades en la Comisión de Presupuesto, en la que habría favorecido un proyecto en la región Cajamarca.
Sobre el caso de agresión sexual, el hecho habría ocurrido el 29 de diciembre de 2024 durante una reunión social en el distrito de Canta, Lima. La denuncia fue archivada en agosto de 2025. “Se ha ratificado mi completa inocencia. No tuve participación directa ni indirecta”, declaró Jerí tras conocerse la resolución del Ministerio Público.
Sin embargo, organizaciones como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Cnddhh) han manifestado su rechazo al nombramiento. “Ningún funcionario con denuncias o cuestionamientos graves debería asumir la más alta representación del Estado”, señalaron en un comunicado. “El Perú necesita liderazgos con integridad. No más impunidad desde el poder”.














