Yakarta.– Las fuertes lluvias que azotaron la isla de Sumatra, en el oeste de Indonesia, han provocado la muerte de al menos 985 personas, dejando a numerosos poblados aún sin electricidad y generando dificultades en la distribución de ayuda a los más de tres millones de afectados.
Según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), hasta este viernes se reportan 226 desaparecidos y 5.400 heridos en 52 distritos de las provincias de Sumatra del Norte, Sumatra Occidental y Aceh, la única región del país que aplica la ley islámica (sharia).
El incremento de víctimas había sido muy rápido a finales de noviembre, cuando un temporal desbordó ríos, provocó corrimientos de tierra y colapsó carreteras, aunque en la última semana el ritmo de nuevos casos ha disminuido.
Respuesta del Gobierno y desafíos en la asistencia
El presidente Prabowo Subianto visitó por segunda vez la provincia de Aceh, donde estima que al menos el 60 % del territorio sigue sin electricidad. Medios locales reportan además escasez de agua potable en refugios que albergan a más de 200.000 personas.
“Estamos trabajando arduamente y pedimos disculpas si algunas zonas aún no han recibido ayuda”, declaró Subianto durante su recorrido, según la agencia Antara.
La BNPB anunció la creación de albergues integrados, que ofrecerán comedores, atención médica, saneamiento, educación para los niños y apoyo psicosocial, con el fin de mejorar la respuesta humanitaria. Sin embargo, algunos medios locales señalan que todavía hay barrios donde no ha llegado asistencia y los centros de evacuación carecen de atención médica adecuada.
Magnitud del desastre
El temporal, impulsado por un tifón en el Estrecho de Malaca a fines de noviembre, ha afectado a unas 3,5 millones de personas, destruyendo cerca de 600 escuelas, 400 templos, 200 centros de salud y más de 100 puentes.
El Gobierno de Prabowo Subianto se mantiene firme en su capacidad de manejo de la emergencia y ha rechazado las solicitudes de varias ONG para recibir ayuda internacional, pese a la magnitud del desastre.
Otros países del sudeste asiático también han sufrido graves inundaciones en las últimas semanas: Tailandia reporta 276 muertos, mientras que Sri Lanka contabiliza 640 fallecidos y 211 desaparecidos.








