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Huracán Melissa deja más de 45.000 viviendas dañadas en Cuba, sin reportes de víctimas mortales

La Habana.– Más de 45.000 viviendas resultaron afectadas en Cuba tras el paso del huracán Melissa, que azotó el pasado miércoles el oriente de la isla con gran intensidad, según datos preliminares divulgados este lunes por la Presidencia de la República.

Durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional, máximo órgano de gestión ante desastres, se informó además que unas 120.000 personas continúan protegidas en centros de evacuación o en viviendas de familiares.

La gobernadora de Granma, Yanetsy Terry, señaló que las mayores afectaciones se concentran en el municipio Río Cauto, donde las inundaciones provocadas por la crecida del río del mismo nombre el más caudaloso de Cuba comienzan a descender.

A pesar de los cuantiosos daños materiales, no se han reportado víctimas mortales, manteniendo a Cuba sin fallecidos por el paso del huracán, a diferencia de lo ocurrido en Jamaica, Haití y Bahamas, donde Melissa dejó pérdidas humanas.

En el sector educativo, 1.552 centros escolares sufrieron daños, aunque 200 ya fueron recuperados. En salud, se registran afectaciones en 461 instalaciones, entre hospitales, policlínicos, consultorios y farmacias.

El restablecimiento del servicio eléctrico avanza de forma desigual: Las Tunas alcanza ya el 94,5 % de sus clientes con electricidad, mientras que en Holguín la cifra es de 40,5 %, en Granma del 58,7 % y en Guantánamo del 50,4 %, según el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.

La ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo, advirtió que el retorno a la normalidad escolar será “asimétrico”, debido a que numerosas escuelas se utilizan actualmente como refugios.

En la agricultura, los daños preliminares abarcan 78.700 hectáreas, con el plátano como el cultivo más perjudicado. El huracán Melissa cruzó durante siete horas el extremo oriental de Cuba como un fenómeno de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con vientos de hasta 200 km/h y lluvias acumuladas de hasta 400 milímetros, que provocaron inundaciones, desbordamientos de ríos y deslaves, dejando tras de sí una severa devastación en viviendas, infraestructura y campos agrícolas.