El gobierno de Haití ha utilizado sus fuerzas de seguridad y contratistas privados para lanzar ataques con drones “mortales y a gran escala” contra grupos criminales, poniendo en riesgo también a la población civil, advirtió Human Rights Watch (HRW).
Según el informe, entre el 1 de marzo de 2025 y el 21 de enero de 2026, estas operaciones provocaron la muerte de al menos 1.243 personas en 141 ataques, incluyendo 43 adultos y 17 menores que no estaban involucrados en pandillas. Además, se registraron 738 personas heridas, de las cuales 49 eran civiles ajenos a los grupos criminales.
Contexto de violencia en Haití
Los grupos criminales controlan aproximadamente el 90 % de la capital, según la ONU, y fueron responsables de unas 6.000 muertes en 2025. Durante años, Haití, el país más empobrecido de las Américas, ha enfrentado una oleada de violencia de pandillas, con asesinatos, violaciones y secuestros frecuentes.
Cerca de 1,4 millones de personas, equivalente al 10 % de la población, han sido desplazadas por la violencia. Además, casi la mitad de los haitianos enfrenta inseguridad alimentaria, incluyendo 1,2 millones de niños menores de cinco años.
Advertencia de HRW
“Decenas de personas, incluidos muchos niños, han muerto o resultado heridas en estas letales operaciones con drones”, señaló Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW.
La experta agregó que las autoridades haitianas deben controlar con urgencia a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que operan los drones antes de que se produzcan más víctimas civiles, especialmente niños.
Responsables de los ataques
La Oficina Integrada de la ONU en Haití atribuye estos ataques a un grupo creado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aime, con apoyo operativo de la empresa militar privada Vectus Global.
















