PARÍS.- Francia registró este verano 53 días de calor extremo distribuidos en tres olas de calor, una cifra sin precedentes desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1900, informó este jueves el instituto oficial Météo France.
La directora de la institución, Virginie Schwarz, calificó el comportamiento de las temperaturas como “realmente excepcional” durante la presentación del balance correspondiente al verano meteorológico. El récord anterior se había registrado en 2022, con 33 días de ola de calor.
De acuerdo con Météo France, una ola de calor comienza cuando el indicador térmico nacional, calculado a partir del promedio de varias estaciones meteorológicas de referencia, supera los 25,3 grados Celsius. El episodio concluye oficialmente cuando ese indicador desciende por debajo de los 23,4 grados durante más de dos días consecutivos.
Schwarz explicó que este año también se produjo un incremento considerable en la cantidad de ocasiones en que las estaciones meteorológicas del país registraron temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, muy por encima de lo habitual para la temporada. Durante la presentación, la ministra de Ecología de Francia, Monique Barbut, aseguró que el país vivió el verano más caluroso desde que existen registros, iniciados en 1900.
Tres episodios de calor extremo
El primer gran episodio ocurrió entre el 17 y el 30 de junio y fue considerado el más intenso registrado hasta ahora en Francia. Antes de esa ola, el país había experimentado a finales de mayo un período de temperaturas inusualmente elevadas que, aunque no cumplió con los criterios oficiales para ser considerado una ola de calor, tampoco tenía precedentes.
Posteriormente, Francia volvió a enfrentar temperaturas extremas entre el 4 y el 19 de julio, seguido de un tercer episodio que se extendió desde el 28 de julio hasta el 19 de agosto.
Miles de muertes asociadas al calor
El impacto de estas condiciones también se ha reflejado en la salud de la población. De manera provisional, las autoridades estiman que las olas de calor estuvieron relacionadas con más de 7,300 muertes en exceso en Francia.
Aunque la cifra representa un fuerte impacto, permanece por debajo del récord registrado durante el verano de 2003, cuando se contabilizaron alrededor de 15,000 muertes en exceso vinculadas a las altas temperaturas.






