Miami. – John Joel Joseph, exsenador haitiano y uno de los principales implicados en la trama para asesinar al presidente Jovenel Moïse, fue condenado este viernes a prisión perpetua por un juez federal en Estados Unidos. La decisión fue emitida pese a los intentos del acusado de obtener clemencia tras declararse culpable y ofrecer colaboración con la fiscalía.
La condena representa un nuevo avance en el proceso judicial que se desarrolla en Miami contra once acusados por el magnicidio ocurrido en julio de 2021, un hecho que sumió a Haití en una crisis de violencia aún más profunda. Joseph se convierte en el tercer implicado en recibir la pena máxima, junto al empresario haitiano-chileno Rodolphe Jaar y el militar colombiano retirado Germán Alejandro Rivera García.
Durante la audiencia, que duró alrededor de 30 minutos, el juez José E. Martínez reafirmó la gravedad del caso. Aunque Joseph reconoció haber participado en reuniones donde se planificaba el crimen, insistió —hablando en creole— que su intención no era matar al presidente, sino secuestrarlo. “El plan se salió de control”, dijo el exsenador. Sin embargo, el juez fue tajante: “Ya sea que haya intentado o no asesinarlo, usted entró en territorio peligroso”.
Joseph, figura conocida por su oposición al partido Tet Kale, al que pertenecía Moïse, fue arrestado y extraditado a Estados Unidos en junio de 2023. Se le imputaron cargos por conspiración para asesinar o secuestrar fuera del país, así como por proporcionar apoyo material que resultó en la muerte del mandatario.
La investigación ha revelado una trama compleja con ramificaciones entre Haití y el sur de Florida, involucrando a haitiano-estadounidenses, exmilitares colombianos y otros actores. Según las autoridades, al menos 20 exsoldados colombianos participaron en la operación. La fiscalía ha descrito el complot como una conspiración internacional que tenía como objetivo inicial el secuestro del presidente, pero que terminó en asesinato.
Otro implicado, Joseph Vincent —un exinformante de la DEA—, se declaró culpable en diciembre de 2023 y será sentenciado en febrero de este año. Los otros siete acusados restantes esperan juicio en el sur de Florida en el transcurso del próximo año.
Mientras tanto, Haití sigue enfrentando las consecuencias del magnicidio. Desde la muerte de Moïse, el país ha experimentado un incremento alarmante en la violencia de pandillas, que ha dejado al gobierno virtualmente sin control en amplias zonas del territorio. En respuesta, el primer ministro haitiano ha solicitado apoyo internacional urgente.
Como parte de esa respuesta, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en octubre el envío de una fuerza multinacional liderada por Kenia, cuyo despliegue se espera en los próximos meses, pendiente de autorizaciones judiciales. La misión busca restablecer la seguridad en el país y apoyar la debilitada institucionalidad haitiana.














