La Embajada de Estados Unidos en Haití suspendió ayer lunes sus operaciones y cerró temporalmente sus puertas tras registrarse intensos tiroteos en los alrededores de su sede, ubicada en el área de Tabarre, en Puerto Príncipe.
La decisión fue anunciada en un comunicado oficial, en el que se explicó que todo el personal gubernamental estadounidense ha pausado cualquier desplazamiento fuera del recinto por motivos de seguridad.
“Se reportan fuertes tiroteos en el área de Tabarre”, informó la embajada a través de su sitio web oficial.
Advertencias reiteradas: evitar Haití a toda costa
Esta no es la primera vez que la embajada emite alertas de seguridad. Ya en junio pasado, las autoridades estadounidenses exhortaron a sus ciudadanos a no viajar a Haití y, en caso de encontrarse allí, a abandonar el país lo antes posible utilizando cualquier medio disponible, sea comercial o privado.
“No viajen a Haití. Si es usted ciudadano estadounidense en Haití: abandone Haití lo antes posible”, reiteraron en sus redes sociales.
Además, se pidió a los residentes estadounidenses mantenerse informados mediante los medios de comunicación, evitar aglomeraciones y zonas de disturbios o violencia.
Un país asfixiado por la violencia de las bandas
La crisis de seguridad en Haití ha alcanzado niveles alarmantes. Según la ONU, bandas criminales controlan aproximadamente el 90 % de la capital, lo que ha derivado en una ola de asesinatos, secuestros y desplazamientos masivos.
Solo entre abril y junio de este año, al menos 1.520 personas fueron asesinadas y 609 resultaron heridas, principalmente en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), que calificó la situación de los derechos humanos como “extremadamente preocupante”.
A lo largo de 2024, se contabilizaron 5.626 muertes, 2.213 heridos y 1.494 personas secuestradas como resultado directo de la violencia generalizada. Además, los desplazamientos forzosos han aumentado de forma drástica: más de 1,3 millones de personas han sido desplazadas por la violencia, un incremento del 24 % con respecto a diciembre de 2024.
En contraste, en 2023 se habían registrado casi 314.000 desplazados, mientras que en 2022 la cifra superaba los 155.000, de acuerdo con el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos.
Haití en una espiral sin freno
La espiral de violencia ha puesto en jaque no solo a la seguridad interna del país, sino también a la capacidad de las misiones diplomáticas y organismos internacionales de operar con normalidad. El cierre de la Embajada de EE. UU. simboliza el deterioro de las condiciones mínimas para trabajar en el país y pone en evidencia la urgencia de una respuesta internacional coordinada ante una crisis que ya ha alcanzado dimensiones humanitarias.














