Redacción Internacional.– El gobierno de Estados Unidos ha revocado los visados de seis personas, entre ellas cuatro latinoamericanas, tras publicar mensajes en redes sociales celebrando el asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk, ocurrido el pasado 10 de septiembre durante un evento en un campus universitario en Utah.
“El Departamento de Estado continúa identificando a titulares de visados que festejaron el atroz asesinato de Charlie Kirk. Estados Unidos no tiene la obligación de acoger a extranjeros que desean la muerte a ciudadanos estadounidenses”, publicó la institución en la red social X.
Entre los sancionados se encuentra un ciudadano argentino que escribió que Kirk había dedicado su vida a promover discursos racistas, misóginos y xenófobos, añadiendo que “merecía arder en el infierno”. El mensaje fue compartido por el Departamento de Estado, que no reveló su identidad, pero sí confirmó que su visa fue revocada.
Un ciudadano mexicano también fue sancionado por afirmar que Kirk murió siendo “racista y misógino” y asegurar que hay personas que “merecen morir” porque su ausencia “mejora el mundo”. En otro caso, un brasileño comentó que el activista “murió demasiado tarde”, mientras que un paraguayo escribió que fue “un hijo de p*** que murió bajo sus propias reglas”.
También fueron cancelados los visados de un ciudadano alemán, quien expresó que “cuando los fascistas mueren, los demócratas no se quejan”, y de un sudafricano que se burló de la tristeza de algunos estadounidenses, afirmando que una “manifestación racista” terminó convirtiéndose en un intento de martirio.
El Departamento de Estado afirmó que tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, están comprometidos con la protección de las fronteras, los valores culturales y los ciudadanos estadounidenses, y que la ley migratoria será aplicada con firmeza: “Quienes se aprovechen de la hospitalidad estadounidense para celebrar el asesinato de nuestros ciudadanos serán expulsados”, reiteraron.
Charlie Kirk, figura central del movimiento trumpista Make America Great Again, habría cumplido 32 años este martes. Con motivo de la fecha, el presidente Trump le otorgó de manera póstuma la Medalla Presidencial de la Libertad. Su funeral, realizado el 21 de septiembre en Arizona, reunió a más de 100.000 personas, incluidos altos funcionarios del gobierno, que le rindieron homenaje por su influencia en la política conservadora y su papel en la campaña de 2024.














