Nairobi.– El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) ha provocado ya la muerte de 1,033 personas, según el más reciente informe de las autoridades sanitarias del país, que mantienen la alerta ante la persistencia de la transmisión del virus. De acuerdo con el boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), actualizado hasta el 21 de julio, se han contabilizado 2,536 casos confirmados, incluidas las personas fallecidas, lo que representa una tasa de letalidad del 40.7 %.
Actualmente, 738 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalizados, mientras que otras 506 personas se han recuperado. El seguimiento de los contactos alcanza un 77.2 %, aunque las autoridades consideran que este nivel aún resulta insuficiente y han pedido reforzar las labores de vigilancia. El brote, declarado el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri, continúa activo y ya se ha extendido a cinco provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
El INSP advirtió que el virus mantiene una circulación elevada y una transmisión sostenida. También pidió interpretar con cautela las variaciones recientes en las cifras, debido a posibles retrasos en la notificación y al proceso de consolidación de los datos.
La enfermedad también alcanzó a Uganda, país vecino de la RDC. Sin embargo, las autoridades ugandesas dieron de alta la semana pasada al último paciente hospitalizado, luego de registrar 20 casos confirmados, incluidos 15 considerados importados desde la RDC, con dos fallecimientos. Uganda inició así el período de 42 días sin nuevos contagios que debe transcurrir para poder declarar oficialmente el fin del brote.
La epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, cuya letalidad puede situarse entre el 30 % y el 50 %. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante. La OMS considera alto el riesgo de propagación en África subsahariana, aunque lo califica de bajo a nivel mundial.
Este brote es considerado el tercero más letal registrado en la historia del ébola y el número 17 que afecta a la República Democrática del Congo. Solo es superado por la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó alrededor de 11,000 muertos, y por el brote registrado en el este congoleño entre 2018 y 2020, con 2,299 fallecidos.






