La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, procesado por intento de golpe de Estado, negó que el exmandatario haya intentado huir del país o eludir la justicia, luego del hallazgo de una supuesta carta en la que solicita asilo político a Argentina.
Según declaraciones al diario Folha de São Paulo, el abogado Paulo Cunha Bueno, miembro del equipo legal de Bolsonaro, aseguró que la propuesta de pedir asilo fue hecha «hace más de un año y medio», pero que Bolsonaro nunca aceptó la idea.
La revelación se produce un día después de que la Policía Federal de Brasil denunciara al exmandatario por coacción contra la Corte Suprema, al supuestamente intentar obstruir el juicio por su implicación en los hechos ocurridos tras las elecciones de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
El documento encontrado
En el marco de esas investigaciones, los agentes federales encontraron en el celular de Bolsonaro un documento de 33 páginas, sin fecha ni firma, en el que solicita formalmente asilo al Gobierno de Javier Milei, presidente de Argentina. En la carta, Bolsonaro argumenta que es víctima de “persecución política” y denuncia supuestas violaciones a sus derechos en Brasil.
El hallazgo fue reportado al ministro Alexandre de Moraes, instructor del caso en la Corte Suprema, quien dio un plazo de 48 horas a la defensa para aclarar el origen y propósito del documento.
La respuesta de la defensa
Ante esta situación, la defensa afirmó que “huir nunca fue una opción” para el expresidente, quien actualmente cumple prisión domiciliaria. «Bolsonaro no solo se quedó en Brasil, sino que asistió a todas las etapas del proceso, incluso a las que no fue citado», dijo Cunha Bueno.
Sin embargo, hasta el momento, estas declaraciones no han sido formalmente incorporadas al expediente judicial. La defensa tiene menos de 48 horas para presentar su explicación oficial ante el Supremo.
Juicio clave en puerta
Este nuevo capítulo complica aún más la situación legal de Bolsonaro, a pocos días del inicio del juicio por intento de golpe de Estado, programado para el 2 de septiembre. La Fiscalía lo acusa de liderar una trama para impedir la transferencia de poder tras perder las elecciones, hechos por los que podría enfrentar hasta 40 años de prisión.














