El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) informó que durante la última semana se registraron 7,700 nuevos casos de chikungunya, lo que supone un alza del 23,2 % en comparación con el periodo anterior. A la par, el Gobierno señaló que 39,760 personas presentan “síntoma febril inespecífico”, una categoría que agrupa a los posibles casos de dengue y chikungunya debido a la similitud de sus manifestaciones clínicas.
Las autoridades sanitarias explican que la identificación entre ambas enfermedades se realiza por criterios sintomáticos, ya que no se están aplicando pruebas confirmatorias. Actualmente, 156 pacientes permanecen en cuidados intensivos debido a complicaciones provocadas por estas arbovirosis, entre ellos 34 menores en estado crítico.
Según detalló la viceministra del Minsap, Carilda Peña, 14 de las 15 provincias mantienen una circulación activa del mosquito transmisor. Aunque no se ofrecieron cifras totales de dengue, sí se informó que la incidencia semanal aumentó 22,6 %, y que los casos sospechosos crecieron hasta una tasa del 27,5 %, lo que indica un avance sostenido del brote. Solo la Isla de la Juventud y Matanzas quedan fuera del comportamiento epidémico que afecta al resto del país.
La funcionaria advirtió que la situación continúa siendo “peligrosa”, ya que aumenta el número de enfermos en estado grave. Recordó que la única manera de cortar la transmisión es controlar al mosquito Aedes aegypti, y que la fumigación sigue siendo la medida más eficaz.
Durante la semana previa, se identificaron 8,545 criaderos del vector, una cifra que sitúa el índice de infestación en niveles “altos”, especialmente en La Habana, Pinar del Río, Sancti Spíritus y Camagüey.
El avance de estas enfermedades coincide con la severa crisis económica que atraviesa el país, lo que ha dificultado la implementación de acciones preventivas, el uso de pruebas diagnósticas y la atención adecuada a los pacientes.








