La muerte del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrida la madrugada de este lunes 11 de agosto, ha provocado un fuerte llamado nacional e internacional a favor de la no violencia en el ejercicio político, de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026.
Uribe Turbay, de 39 años, falleció en la Clínica Fundación Santa Fe tras pasar 64 días hospitalizado a causa de las heridas de bala sufridas durante un atentado ocurrido el pasado 7 de junio mientras encabezaba un mitin político en el barrio bogotano de Modelia. El político recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna izquierda, lesiones que lo mantuvieron en estado crítico hasta su deceso a la 01:56 a.m., hora local.
Condena nacional e internacional al crimen
La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia lamentó profundamente el fallecimiento y exhortó a garantizar unas elecciones “libres de violencia” y con pleno respeto por la vida. En el mismo tono, la Misión de Observación Electoral (MOE) condenó con firmeza el crimen y expresó sus condolencias a la familia del senador y al partido Centro Democrático, calificando el asesinato como un acto inaceptable de violencia contra la democracia.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Álvaro Hernán Prada, definió a Uribe como “un líder comprometido con el fortalecimiento de la democracia y el bienestar del país”, y aseguró que este «vil asesinato» constituye “un atentado directo contra los valores democráticos”.
Uribe Turbay: un referente político en ascenso
Además de senador por el Centro Democrático, Miguel Uribe era uno de los precandidatos presidenciales con mayor proyección de su partido. Su muerte no solo enluta a su familia y allegados, sino que revive el temor a una escalada de violencia política como la vivida en el país en la década de 1990, cuando tres candidatos presidenciales Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez fueron asesinados durante campaña.
Indepaz: van 97 líderes asesinados en 2025
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) advirtió que el crimen de Uribe se suma a una preocupante lista de 97 líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en lo que va de 2025, lo que evidencia un entorno de creciente inseguridad para el ejercicio del liderazgo político y social en Colombia.
Clamor por un pacto nacional por la paz política
Desde diversos sectores incluidos varios precandidatos presidenciales se ha propuesto avanzar hacia un acuerdo nacional por unas elecciones pacíficas, que garantice un entorno electoral seguro, sin intimidaciones ni violencia.
A estos llamados se sumó la presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, quien recordó a Uribe como “un hombre íntegro, valiente y comprometido con la democracia, la libertad y el bienestar de Colombia”.
“Colombia necesita reafirmar su compromiso con la vida, el diálogo y la convivencia, rechazando toda forma de violencia. Honremos su memoria trabajando por un país unido, en paz y con instituciones fuertes”, escribió Lacouture en su cuenta de X.














