Washington.– La mayor red de clínicas de atención médica sexual y servicios de aborto en Maine, Maine Family Planning, anunció que cerrará sus operaciones este viernes tras perder el financiamiento federal de Medicaid, permitido por una política de la administración de Donald Trump.
El cierre se produce luego de que un fallo judicial respaldara la decisión de la Casa Blanca de denegar fondos a proveedores que ofrezcan servicios de aborto, en virtud de la ley HR1, promulgada durante el verano. Esta normativa establece que los proveedores que hayan recibido al menos 800.000 dólares en reembolsos de Medicaid en 2023 no pueden continuar recibiendo fondos si brindan atención abortiva.
El Centro para los Derechos Reproductivos (CRR) interpuso una demanda para revertir la medida, pero un juez dictaminó en agosto que, tras la anulación de Roe v. Wade, el Congreso puede retener fondos federales y condicionar su uso. Esto abrió la puerta a que la administración Trump mantuviera la restricción.
George Hill, presidente y director ejecutivo de Maine Family Planning, expresó su frustración en rueda de prensa:
“Estamos furiosos por encontrarnos en esta situación y, lo que es más importante, por la incertidumbre que enfrentan nuestros pacientes”.
Hill subrayó que, aunque la red ofrece servicios de salud reproductiva y planificación familiar, la restricción sobre el aborto ha provocado un impacto directo en la continuidad de la atención para miles de personas en el estado.














