La espera terminó para los seguidores de Céline Dion. La estrella canadiense regresará este sábado a los escenarios en París, en lo que representa su gran vuelta a los conciertos después de seis años y tras una larga pausa provocada por problemas de salud.
La cantante ofrecerá el primero de una serie de 16 conciertos en la Plénitude Arena, ubicada en Nanterre, al oeste de la capital francesa. Las presentaciones están programadas entre este 12 de septiembre y el 17 de octubre, con nuevas fechas previstas para mayo de 2027.
El regreso ha generado una enorme expectativa entre sus admiradores. Una muestra de ello fue el proceso de venta de entradas, en el que cerca de nueve millones de personas se registraron en abril para participar en el sorteo que les permitiría conseguir boletos. La presencia de Dion en París también se ha convertido en todo un fenómeno fuera de los escenarios.
Desde que llegó a la ciudad a finales de agosto, la cantante se ha hospedado en el lujoso hotel Royal Monceau, donde sus seguidores se reúnen diariamente para verla salir o regresar. En varias ocasiones, la artista se ha detenido para saludar a sus admiradores e incluso ha compartido con ellos algunos pasos de baile y canciones a capela.
La fiebre por su regreso también se ha trasladado a diferentes lugares de París, donde se han realizado karaokes y actividades dedicadas a su música. Entre estas iniciativas figura un encuentro en el reconocido teatro Grand Rex y dos grandes sesiones organizadas por el Ayuntamiento de París en la víspera de su regreso.
La llegada de la cantante también está teniendo repercusiones económicas. Hoteles, restaurantes, transporte y comercios han recibido a visitantes procedentes de diferentes países atraídos por la serie de conciertos.
Incluso los establecimientos que comercializan productos relacionados con la artista se han sumado al fenómeno. Los famosos almacenes Lafayette instalaron una tienda temporal dedicada a Dion.
Pero detrás de esta esperada vuelta existe también una historia de lucha personal.
En 2022, la cantante anunció que había sido diagnosticada con síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica poco frecuente que afecta el sistema muscular y que la llevó a cancelar presentaciones y reducir considerablemente sus apariciones públicas. Desde entonces, su recuperación ha sido seguida de cerca por sus seguidores, quienes han esperado durante años volver a verla sobre un escenario.
Uno de los momentos que marcó su retorno ocurrió durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando Dion interpretó “Hymne à l’amour” desde la Torre Eiffel. Aquella presentación fue especialmente significativa porque representó su primera gran actuación pública después de años alejada de los escenarios.
Ahora, con París como escenario y miles de fanáticos esperando verla nuevamente, Céline Dion inicia una nueva etapa de su carrera, seis años después de su última gran gira y tras superar uno de los períodos más difíciles de su vida profesional y personal.







