Desde este viernes 3 de julio de 2026 comenzó a aplicarse el aumento del impuesto sobre la emisión de cheques y las transferencias electrónicas a terceros en la República Dominicana. La tasa pasó de 0.15 % a 0.20 %, lo que representa un incremento en el costo de diversas operaciones bancarias realizadas por personas y empresas.
La medida se implementa de forma automática en cumplimiento de la Ley No. 30-26, aprobada por el Congreso Nacional en junio de este año, como parte de las iniciativas dirigidas a simplificar el sistema tributario y fortalecer los ingresos del Estado.
En los días previos a la entrada en vigencia del nuevo porcentaje, las entidades financieras informaron a sus clientes sobre el ajuste e incorporaron la modificación en sus tarifarios de productos y servicios.
El impuesto se aplicará a la emisión y pago de cheques de cualquier modalidad, las transferencias electrónicas realizadas a terceros tanto dentro de la misma entidad bancaria como hacia otros bancos, los pagos de préstamos y tarjetas de crédito, así como a los retiros de efectivo efectuados por terceros mediante códigos en cajeros automáticos.
No obstante, la normativa mantiene exentas las transferencias entre cuentas pertenecientes a un mismo titular, incluso si están en entidades financieras diferentes. También quedan excluidos los retiros de efectivo realizados por el propio titular en cajeros automáticos o sucursales de su banco, así como los pagos de impuestos al Estado, aportes a la Seguridad Social y operaciones vinculadas a fondos de pensiones.
Este gravamen forma parte del sistema tributario dominicano desde la reforma fiscal de 2004, implementada tras la crisis bancaria de 2003. En ese momento se estableció una tasa equivalente al 0.15 % sobre determinadas transacciones financieras para contribuir al financiamiento del gasto público.
Con el nuevo ajuste al 0.20 %, las entidades financieras continuarán desempeñando su función de agentes de retención, descontando el impuesto en cada operación gravada y remitiendo posteriormente los recursos recaudados a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).







