El Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano anunció la elección del exjugador de Grandes Ligas Alex Rodríguez como nuevo inmortal del deporte, en reconocimiento a su destacada trayectoria como uno de los peloteros más completos y productivos en la historia del béisbol profesional.
Rodríguez será exaltado durante el 60.º Ceremonial del Pabellón de la Fama, pautado para el domingo 15 de noviembre, en una edición especial que conmemora seis décadas de la institución que reconoce a los más grandes atletas del país. La selección del exparador en corto y antesalista fue realizada por los miembros de las Asociaciones de Cronistas Deportivos Nacionales, responsables de escoger cada año a figuras destacadas del deporte nacional e internacional.
De acuerdo con el comité organizador, esta designación representa una de las principales incorporaciones de la clase 2026, en la que también figuran atletas de disciplinas como baloncesto, atletismo, taekwondo y béisbol aficionado, además de propulsores del deporte. Nacido en Washington Heights, Nueva York, e hijo de padres dominicanos, Rodríguez fue firmado como primera selección global del Draft de 1993 por los Marineros de Seattle y debutó en Grandes Ligas en 1994 con apenas 18 años.
A lo largo de su carrera jugó con los Marineros de Seattle, los Rangers de Texas y los Yankees de Nueva York, equipo con el que se retiró en 2016, consolidándose como uno de los jugadores más influyentes de su generación. En términos estadísticos, cerró su carrera con promedio de .296, 3,115 hits, 696 jonrones y más de 2,000 carreras impulsadas y anotadas, cifras que lo colocan entre los mejores bateadores de todos los tiempos.
Rodríguez ganó tres premios de Jugador Más Valioso de la Liga Americana (2003, 2005 y 2007), además de múltiples Bates de Plata, Guantes de Oro y convocatorias al Juego de Estrellas, consolidando una de las carreras más completas en la historia del béisbol de Grandes Ligas. Con esta exaltación, el Pabellón de la Fama reconoce la trayectoria de un jugador que marcó una época por su poder ofensivo, versatilidad defensiva y consistencia en el más alto nivel del béisbol profesional.







