Santo Domingo.– El ministro de Relaciones Exteriores afirmó que la República Dominicana no mantiene vínculos diplomáticos con Venezuela y que, tras la captura de Nicolás Maduro, el panorama político en ese país se ha tornado especialmente incierto y complejo. En ese contexto, enfatizó que la prioridad debe ser la preservación de la paz social y la estabilidad regional.
El canciller explicó que, aunque la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió de manera interina la Presidencia venezolana, las relaciones diplomáticas entre ambos países continúan suspendidas. Recordó que actualmente no existe representación dominicana, ni diplomática ni consular, en territorio venezolano, luego de que las autoridades de ese país expulsaran a los funcionarios dominicanos durante el gobierno de Maduro.
Asimismo, reiteró que el gobierno venezolano nunca presentó las actas del proceso electoral, a pesar de las denuncias de fraude realizadas por sectores de la oposición y respaldadas por varios países de la región. En ese sentido, sostuvo que la posición de la República Dominicana ha sido coherente: solo reconocerá a un mandatario que surja de elecciones legítimas, transparentes y verificables.
“Nunca se publicaron las actas solicitadas en reiteradas ocasiones, y ningún observador internacional independiente, incluso aquellos invitados por el propio gobierno venezolano, validó el proceso electoral”, afirmó el funcionario. Por esa razón, agregó, el país no puede otorgar legitimidad ni al anterior mandatario ni a una presidencia provisional o encargada surgida de ese proceso cuestionado.
En relación con la operación que culminó con la captura de Maduro, el canciller aclaró que ninguna de las aeronaves involucradas partió de aeropuertos dominicanos. Precisó que no se trató de aviones de combate, sino de aeronaves de apoyo logístico utilizadas en operaciones vinculadas a la lucha contra el narcotráfico.
En el ámbito internacional, señaló que el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró una sesión extraordinaria para abordar la situación venezolana, a solicitud de Colombia. Durante el encuentro, países como España, Brasil, Chile, México y Uruguay expresaron su rechazo a las acciones militares unilaterales realizadas en territorio venezolano.
Finalmente, el ministro reafirmó que el diálogo constituye un pilar esencial para la democracia y la estabilidad de Venezuela, insistiendo en que cualquier salida a la crisis debe construirse por vías pacíficas y en estricto apego al derecho internacional. Advirtió que una escalada del conflicto solo profundizaría la inestabilidad política y social, y llamó a la comunidad internacional a respaldar iniciativas que promuevan una transición democrática sin mayores costos para la población venezolana.














