La comunicadora Marola Guerrero confesó que todavía no ha logrado perdonar a su colega Laura Bonnelly, a raíz de la relación que esta sostuvo con Juan Carlos Simó, expareja de Guerrero. La revelación fue hecha durante una transmisión en vivo en su cuenta de Instagram.
Guerrero aseguró que ha tenido que recurrir a la oración para sobrellevar la situación y rechazó que se esté victimizando, como algunos usuarios han señalado en redes sociales. Reconoció además que, como persona cristiana, el proceso de perdón ha sido especialmente difícil.
“He tenido que orar por ella, porque he tenido que orar por quien destruyó mi casa. No tengo perdón todavía en mi corazón”, expresó, al tiempo que señaló que ha sido herida de manera pública por lo ocurrido.
El conflicto salió a la luz en abril, cuando Laura Bonnelly publicó por error fotografías en las que aparecía besándose con Simó. Poco después, Marola Guerrero anunció la cancelación de su compromiso con el entrenador, explicando en un comunicado que tomó la decisión debido a hechos que quebrantaron la confianza y el compromiso en la relación.
La relación entre Guerrero y Simó se hizo pública en abril de 2019 y, meses después, la comunicadora anunció que estaba embarazada de él.
















