Santo Domingo.– La circulación de virus respiratorios en el país continúa en niveles elevados, según el boletín epidemiológico 49 del Ministerio de Salud Pública, publicado recientemente. La actividad viral ha mostrado un incremento sostenido, con cocirculación de influenza A y B, SARS-CoV-2, adenovirus, parainfluenza y metapneumovirus, lo que eleva el riesgo de coinfecciones, complicaciones respiratorias y presión sobre los servicios de salud.
El informe destaca que el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) constituye la señal más relevante de 2025. Desde la semana epidemiológica 38 se observa un aumento pronunciado, alcanzando picos entre las semanas 40 y 45, superiores a los registrados en 2024. Este comportamiento ha provocado un incremento de bronquiolitis, neumonías y hospitalizaciones en lactantes, grupo especialmente vulnerable tras temporadas previas con baja exposición.
Las condiciones climáticas lluvias frecuentes, alta humedad y cambios de temperatura han contribuido a la mayor transmisión, replicando patrones observados en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Chile, donde el VSR también ha presentado picos adelantados y más intensos. Esta situación ha generado una mayor demanda en emergencias, hospitalización pediátrica y unidades de cuidados intensivos, donde incluso pequeñas variaciones en la incidencia viral impactan significativamente la capacidad asistencial.
El boletín enfatiza la necesidad de un seguimiento detallado de la cocirculación viral, especialmente en poblaciones vulnerables y en zonas con mayor presión hospitalaria. Durante 2024, la vigilancia mostró un comportamiento más moderado y predecible, con picos bien definidos de influenza y circulación limitada de VSR y otros virus, siguiendo el patrón postpandémico de la región.
Para enfrentar la temporada actual, Salud Pública ha fortalecido la vigilancia virológica, ampliando el muestreo y la notificación inmediata vía SINAVE, y aumentando el monitoreo diario de la ocupación hospitalaria. Además, se han activado rutas de referencia rápida para pacientes pediátricos graves y se asegura la disponibilidad de insumos críticos.
Asimismo, se promueve la vacunación contra influenza en grupos de riesgo y se implementan acciones comunitarias de higiene respiratoria, reducción del hacinamiento y consulta temprana. Sin embargo, persisten desafíos como la limitada disponibilidad de Unidades de Cuidados Intensivos, incluidas las neonatales, y brechas de acceso territorial.
El Ministerio de Salud Pública subraya que la situación exige estrategias sostenidas e intersectoriales para contener la morbilidad durante una temporada respiratoria más intensa y prolongada.
















