Sofía.– Las autoridades búlgaras informaron este martes de la detención de 71 personas, incluidos varios menores de edad, tras la multitudinaria protesta registrada en la capital contra el Gobierno conservador–populista y su polémico proyecto presupuestario, a pocas semanas de que Bulgaria adopte oficialmente el euro el próximo 1 de enero. Tres agentes resultaron heridos durante los disturbios.
El comisario Lyubomir Nikolov afirmó ante la prensa que varios manifestantes atacaron a la policía sin provocación, lanzando objetos contundentes. La movilización, una de las más grandes de los últimos años y que reunió a decenas de miles de personas frente al Parlamento y la sede del Gobierno, transcurrió de manera pacífica hasta cerca de la medianoche.
Incidentes y reacción del Gobierno
La violencia estalló cuando un grupo de encapuchados se dirigió a la sede del partido DPS–Nuevo Comienzo, vinculado al influyente empresario Delyan Peevski sancionado por EE. UU. y el Reino Unido por corrupción, donde rompieron cristales, incendiaron contenedores y lanzaron piedras, botellas y petardos contra las unidades antidisturbios.
Tras los incidentes, el Ejecutivo anunció el retiro del proyecto de presupuesto que ya había pasado la primera lectura parlamentaria y la preparación de una nueva propuesta. El documento planteaba un déficit del 3 %, un salario mínimo de 620 euros, un aumento del 2 % en las cotizaciones de pensiones y un alza del impuesto a los dividendos del 5 % al 10 %, medidas que encendieron las críticas por considerarse un intento de cubrir la corrupción endémica del país.
La protesta fue convocada por la alianza opositora PP–DB, de perfil europeísta y reformista, contra el presupuesto para 2026, el primero que Bulgaria aplicaría en euros y que está respaldado por el partido conservador GERB y la formación de Peevski.
¿Qué dijeron las autoridades y líderes políticos?
Los manifestantes exigieron la renuncia inmediata del Gobierno, el fin de lo que califican como “la mafia dentro del poder ejecutivo” y cárcel para Peevski.
El presidente del país, el prorruso Rumen Radev, se sumó al reclamo y pidió la dimisión del Ejecutivo y la convocatoria de nuevas elecciones.
“Esto no es un enfrentamiento entre policía y manifestantes, sino una provocación de la mafia que busca enfrentarlos”, afirmó en redes sociales. “La violencia debe cesar. Las provocaciones no cambian la realidad: los búlgaros dijeron ‘no’ a este Gobierno. Solo hay una salida: la dimisión y elecciones anticipadas”.
La tensión política se produce en un contexto de incertidumbre económica previo a la entrada en la zona euro, que ha despertado temores de un alza generalizada de precios en el país más pobre de la Unión Europea.
Este episodio revive las grandes protestas de 2020 contra el entonces primer ministro Boiko Borisov, líder de GERB y figura dominante del actual Gobierno pese a no ocupar un cargo ministerial. Desde entonces, Bulgaria ha celebrado siete elecciones generales entre 2021 y 2024. El país continúa entre los más afectados por la corrupción en la UE, situándose en el penúltimo lugar del índice de Transparencia Internacional, solo por delante de Hungría.














