Con misas, actividades culturales y nueve días de presentaciones artísticas, Baní concluye este viernes sus celebraciones religiosas y populares en honor a la Virgen Nuestra Señora de Regla, una tradición que une fe, cultura y comunidad.
Este viernes 21 de noviembre, el pueblo banilejo celebró con profunda devoción el Día de la Virgen de Regla, patrona espiritual de la ciudad, en una jornada que inició desde las 5:00 de la mañana con la tradicional misa de aurora. Decenas de fieles acudieron desde temprano para dar inicio al día en oración, agradecimiento y recogimiento espiritual.
Más adelante, a las 10:00 de la mañana, se llevó a cabo la solemne misa de gala, acto central de la festividad, dedicada especialmente a la Virgen de Regla. Autoridades, instituciones y familias completas se unieron en este momento de fe, reafirmando la tradición católica que distingue al municipio de Baní.
Días previos a la festividad religiosa
En los nueve días anteriores se realizaron misas nocturnas dedicadas a distintos sectores de la comunidad, entre ellos comunicación, salud, abogados, la alcaldía y diferentes grupos parroquiales, cada uno elevando sus intenciones y poniendo su labor bajo la protección de la Virgen.
Fiestas populares en honor a la patrona de Baní
De manera paralela a las celebraciones religiosas, la comunidad también disfrutó de nueve días de fiestas populares en la Plaza Sergio Joaquín Incháustegui, donde miles de ciudadanos se dieron cita para celebrar en un ambiente de alegría y tradición.
Durante las jornadas artísticas se presentaron reconocidos talentos nacionales, entre ellos el merenguero Sergio Vargas, quien deleitó al público con sus éxitos; el bachatero Luis Miguel del Amargue; y los urbanos Bulin 47 y Chimbala, quienes pusieron ritmo y energía a la celebración. La noche de ayer contó con la actuación de Omega El Fuerte, mientras que para este jueves se promete un cierre de lujo con la presentación del cantautor Wason Brazobán, uno de los artistas más esperados por el público banilejo.
La celebración de este 21 de noviembre marcó el cierre de un ciclo de fe y alegría popular que cada año fortalece los valores espirituales, culturales y festivos del pueblo banilejo.















