Buenos Aires.– La ex presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido condenada a seis años de prisión por defraudar al Estado y deberá entregar más de 20 propiedades como parte de un amplio decomiso destinado a recuperar 537 millones de dólares.
Entre los bienes a decomisar se incluyen un inmueble a nombre de Fernández de Kirchner y 19 propiedades heredadas a título gratuito por sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner, repartidas en partes iguales.
Alcance del decomiso
La medida no solo afecta a la ex mandataria y su familia, sino que también alcanza a Lázaro Báez, conocido como el testaferro de los Kirchner. Báez perderá más de 80 propiedades, incluyendo inmuebles pertenecientes a empresas vinculadas a las contrataciones de obra pública utilizadas para la maniobra defraudatoria.
La decisión marca un paso significativo en la lucha judicial contra la corrupción en Argentina, en un caso que ha tenido amplia repercusión tanto a nivel nacional como internacional.














