Kiev.– Ucrania enfrenta uno de sus momentos más críticos desde el inicio de la invasión rusa: un ataque masivo contra su sistema energético coincidió con la revelación de la mayor trama de corrupción en el sector, presuntamente vinculada a un antiguo socio y amigo del presidente Volodímir Zelenski.
Según el informe de la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó durante la noche 119 drones de largo alcance, de los cuales 53 fueron derribados y 59 impactaron en diversos puntos del país. Este nivel de éxito en la defensa, que llegó a rozar el 100 % en ataques anteriores, cayó esta vez a casi la mitad, reflejando el deterioro de las capacidades antiaéreas ucranianas.
Entre las zonas más afectadas se encuentra la región de Odesa, donde varios ataques alcanzaron infraestructuras energéticas y provocaron incendios, según el gobernador Oleg Kiper.
Se trata de la tercera gran ofensiva rusa contra el sistema eléctrico ucraniano en lo que va de otoño. En una embestida previa, una de las principales empresas del sector, Ukrenergo, llegó a admitir la pérdida total de capacidad en dos de sus centrales eléctricas, aunque posteriormente suavizó el comunicado tras una llamada de la Oficina Presidencial, que habría pedido evitar “fomentar el pánico”, según el diario Ukrainska Pravda.
Los ataques han obligado a prolongar los apagones programados que Ucrania aplica para racionar el suministro eléctrico ante el déficit de generación.
Escándalo de corrupción sacude al sector energético
Mientras tanto, la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) destapó una red de corrupción multimillonaria en la empresa pública Energoatom, dedicada a la energía nuclear.
Según la investigación, los implicados cobraban comisiones de entre el 10 % y el 15 % en contratos durante la guerra, lavando hasta 100 millones de dólares.
La agencia ha realizado registros en propiedades del ministro de Justicia y exministro de Energía, German Galushchenko, y del empresario Timur Mindich, antiguo socio y amigo personal del presidente Zelenski, además de copropietario de la productora Kvartal 95, que el mandatario fundó antes de su carrera política.
Mindich habría abandonado Ucrania horas antes de hacerse pública la operación, según varios medios locales.
Los investigadores identifican como líder de la trama a un individuo conocido con el alias de “Carlson”, quien desde un apartamento en la calle Grushevskogo de Kiev donde Mindich posee una vivienda habría gestionado las transferencias y negociado directamente con los ministerios de Energía y Defensa para favorecer los intereses del grupo.
Reacción del presidente Zelenski
El presidente Volodímir Zelenski se pronunció por primera vez sobre el caso en su mensaje a la nación del lunes por la noche, asegurando que no habrá impunidad:
“Todos aquellos que han creado tramas corruptas deben enfrentarse a una respuesta procesal clara. Debe haber sentencias”, afirmó.
El escándalo se produce en un momento especialmente delicado para Ucrania, con su infraestructura energética debilitada, la moral pública bajo presión y sus defensas cada vez más limitadas ante la intensificación de los ataques rusos.
La coincidencia entre el golpe militar y el escándalo político pone de relieve los retos internos y externos que enfrenta Kiev en medio de la guerra más prolongada de su historia reciente.














