Baní, Peravia. – La gobernadora provincial Ángela Yadira Báez anunció que las viviendas afectadas por las inundaciones en el barrio 30 de Mayo y otras zonas de la provincia no serán reconstruidas en los mismos lugares, por encontrarse en áreas de alto riesgo.
“Es importante que la población entienda que donde hay ríos y cañadas, esos espacios tienen su cauce natural. Aunque pasen 30 años sin lluvias, cuando llueve, el agua volverá a correr por su camino”, expresó la funcionaria, al referirse a los daños provocados por el huracán Melissa en la costa sur del país.
Báez ofreció estas declaraciones durante un encuentro con medios locales en la Gobernación de Peravia, acompañada del director provincial de la Defensa Civil, Miguel Bello, donde presentaron un balance preliminar de los daños y anunciaron el inicio del proceso de levantamiento de infraestructuras afectadas, a cargo de distintas instituciones del Gobierno, entre ellas el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
La gobernadora destacó que una de las principales obras afectadas es la circunvalación de Baní, recientemente inaugurada, la cual presenta grietas en el pavimento y pérdida de concreto en rampas de acceso, debido a la acumulación de agua durante los cinco días consecutivos de lluvias.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), hasta el domingo 26 de octubre se registraban 735 viviendas afectadas y 3,765 personas desplazadas o refugiadas en todo el territorio nacional. En el caso de Baní, la Defensa Civil informó que las lluvias impactaron 56 viviendas en el barrio 30 de Mayo, 20 en El Carretón y varias más en Las Colinas y la calle Los Feos, esta última a orillas del río Baní, donde una vivienda se desplomó. En total, se estiman unas 77 casas afectadas en estas zonas, aunque no todas requieren reconstrucción completa.
Antecedente trágico en Baní
Báez recordó un suceso ocurrido en mayo de 2021, cuando una pared colapsó sobre dos viviendas en el barrio La Paja, causando la muerte de tres miembros de una misma familia una madre, su hija y su nieta. El hecho se produjo por un relleno ilegal en el área de una ferretería próxima al río Baní.
Tras esa tragedia, el Gobierno, encabezado por la vicepresidenta Raquel Peña, prometió la construcción de las viviendas destruidas. Finalmente, se edificaron tres casas nuevas con fondos del MIVED, por disposición de la gobernadora Báez.
La representante del Poder Ejecutivo reiteró que el Gobierno está comprometido con la reubicación segura de las familias afectadas, pero subrayó que no se permitirá levantar nuevas viviendas en cauces o zonas propensas a desastres naturales, con el fin de evitar pérdidas humanas y materiales en el futuro.















