Un 21 de octubre de 1850, nació en Santo Domingo Salomé Ureña de Henríquez, una de las figuras más influyentes en la historia intelectual y educativa de la República Dominicana. Poeta, educadora y pionera en la formación de mujeres, su legado sigue vivo en la cultura nacional.
Desde muy joven, Salomé mostró un talento excepcional para la poesía. Con apenas 15 años comenzó a publicar en periódicos y revistas bajo el seudónimo «Herminia», ganándose el respeto en un ámbito dominado por hombres. Su obra poética está cargada de temas patrióticos, sociales y educativos, convirtiéndose en una voz firme en la construcción de la identidad nacional post-independencia.
Pionera de la educación femenina
Pero más allá de las letras, Salomé Ureña dejó una huella profunda como revolucionaria de la educación femenina. En 1881 fundó el Instituto de Señoritas, el primer centro educativo oficial dedicado a la formación académica de mujeres en el país, en una época en que era impensable que las mujeres tuvieran acceso a estudios superiores.
Gracias a su visión y compromiso, muchas jóvenes dominicanas pudieron formarse como maestras y profesionales, iniciando un cambio social trascendental en la historia del país.
Un legado eterno
Salomé Ureña fue esposa del también intelectual Francisco Henríquez y Carvajal y madre de cuatro hijos, entre ellos el destacado poeta y pensador Pedro Henríquez Ureña.
Falleció joven, a los 47 años, el 6 de marzo de 1897, pero su legado en la poesía y en la educación sigue inspirando generaciones. Hoy, en el aniversario de su nacimiento, se le recuerda como símbolo de lucha, inteligencia y dignidad femenina en la República Dominicana.














