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Belice confirma primer caso humano de gusano barrenador desde su reaparición en 2024

El Ministerio de Salud y Bienestar de Belice confirmó este lunes el primer caso de infección humana por gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS) desde que la plaga fue detectada nuevamente en el país en diciembre de 2024. El paciente es un joven de 21 años, originario de la localidad fronteriza de Benque Viejo del Carmen, quien actualmente se encuentra bajo tratamiento médico y «respondiendo bien», según informaron las autoridades.

El diagnóstico fue confirmado por la Autoridad de Sanidad Agrícola de Belice (BAHA) tras el envío inmediato de muestras clínicas el pasado 15 de agosto.

Una plaga peligrosa para humanos y animales

El gusano barrenador, cuyo nombre científico es Cochliomyia hominivorax, también conocido como “mosca tornillo” o “devoradora de hombres”, representa una grave amenaza para todos los animales de sangre caliente, incluyendo humanos. La mosca adulta deposita sus huevos en heridas abiertas y, tras eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo del huésped.

“Si no se trata a tiempo, la infestación puede causar graves daños, pérdida de órganos funcionales o incluso la muerte”, advirtió el Ministerio de Salud beliceño.

Aunque la mayoría de los casos en Belice han afectado a perros, en otros países de la región las principales víctimas han sido ganado vacuno.

Llamado a la prevención y vigilancia

Las autoridades de salud subrayaron la importancia del cuidado adecuado de las heridas, tanto en humanos como en animales, para evitar que la mosca deposite sus larvas. También recomendaron inspeccionar regularmente a los animales domésticos o de producción, y tratar de inmediato cualquier herida que presenten.

Retroceso tras décadas de control exitoso

La reaparición del gusano barrenador en Belice forma parte de una tendencia regional preocupante. Durante más de medio siglo, se habían logrado avances significativos en su erradicación. Un esfuerzo conjunto entre países permitió establecer una barrera biológica en la selva del Darién (frontera entre Panamá y Colombia), que evitó durante décadas su avance hacia el norte.

Sin embargo, desde enero de 2023, las autoridades panameñas declararon nuevamente el estado de emergencia por la plaga, y su propagación ha continuado desde entonces.

El programa original de erradicación se remonta a los años 50 en Estados Unidos, y logró declarar al país libre del gusano barrenador en 1966. Posteriormente, fueron declarados libres:

  • México (1991)
  • Guatemala (1994)
  • Belice y El Salvador (1995)
  • Honduras (1996)
  • Nicaragua (1998)
  • Costa Rica (2000)
  • Panamá (2006)

La actual situación, según expertos, compromete décadas de trabajo y representa un serio desafío sanitario y económico para toda la región centroamericana.