En lo que va del año 2025, al menos ocho miembros de cuerpos armados cuatro de la Policía Nacional y cuatro de las Fuerzas Armadas han sido señalados por cometer feminicidios, según informó ayer lunes la ministra de la Mujer, Faride Raful.
Durante su declaración, Raful destacó un dato preocupante: en más del 80 % de estos casos, las víctimas no habían denunciado previamente situaciones de violencia ante las autoridades. Esta situación pone en evidencia las debilidades del sistema de detección temprana y la necesidad urgente de reforzar los canales de denuncia y atención oportuna.
“Queremos trabajar desde el punto de vista de la salud mental con todos los miembros de las Fuerzas Armadas. También abrimos las puertas a la Policía Nacional para intervenir de forma conjunta”, expresó la ministra.
Centro Integral para la prevención dentro de las Fuerzas Armadas
Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno anunció la creación del Centro Integral de las Fuerzas Armadas, una nueva unidad dedicada a prevenir, atender y dar seguimiento a los casos de violencia de género en cuerpos militares y policiales.
La iniciativa busca fortalecer la salud mental, la inteligencia emocional y la formación ética del personal uniformado, con el objetivo de reducir de manera efectiva los feminicidios cometidos por agentes del orden.
“Nuestros agentes necesitan más herramientas para manejar no solo las armas, sino también sus emociones cuando regresan a casa”, subrayó Raful.
Un cambio institucional con enfoque humano
Las autoridades aseguran que esta nueva estrategia marca el inicio de una transformación institucional orientada hacia un enfoque más humano y responsable. Se implementarán protocolos de prevención, atención psicológica, seguimiento disciplinario y sanciones ejemplares en los casos que lo ameriten.
El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación nacional por la violencia de género, especialmente por la participación de miembros de instituciones armadas en estos crímenes. Diversos sectores han exigido mayor control interno, evaluaciones psicológicas periódicas y respuestas contundentes que eviten la impunidad.
Reeducación y cambio cultural
Además de las acciones correctivas, el Ministerio de la Mujer ha puesto en marcha un programa de capacitaciones en masculinidades positivas, manejo del estrés y resolución pacífica de conflictos, dirigidas al personal militar y policial.
El objetivo es claro: atacar de raíz los patrones culturales que normalizan la violencia y perpetúan relaciones de poder desequilibradas.














