Quito, Ecuador – Jean Pierre Pazos Puente, un ingeniero de 29 años, fue condenado a 40 años de prisión por el asesinato con premeditación de su madre, hecho ocurrido el 3 de septiembre de 2024 en la parroquia rural de Alangasí, en Quito.
El Tribunal de Garantías Penales de Pichincha dictó la sentencia el pasado miércoles 30 de julio, tras valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía, que demostraron que el crimen fue ejecutado con violencia y planificación.
Según las investigaciones, la víctima, de 53 años, murió estrangulada con una correa durante una discusión doméstica el 2 de septiembre. Posteriormente, Jean Pierre adquirió una maleta en un centro comercial en Sangolquí, colocó el cuerpo dentro y lo abandonó en una zanja cercana a su vivienda. Para encubrir el crimen, se cambió de ropa y reportó falsamente la desaparición de su madre dos días después.
La Policía logró reconstruir los hechos gracias a grabaciones de cámaras de seguridad y a huellas dactilares encontradas en la maleta, lo que condujo directamente a Pazos Puente como autor del crimen.
Durante el juicio, la defensa alegó que el joven fue víctima de maltrato por parte de su madre, argumento que no fue acogido por el tribunal, que lo encontró culpable bajo el artículo 140 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que contempla penas agravadas por asesinato.
Además de la condena, el tribunal ordenó a Jean Pierre pagar una indemnización de 20,000 dólares a los herederos legales de la víctima como reparación integral.
Esta sentencia se ubica entre las penas más severas contempladas por la legislación ecuatoriana y refleja la gravedad con la que el sistema judicial trata los casos de parricidio.














