El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDES), Celso Marranzini, desmintió que las pérdidas del sector eléctrico hayan aumentado durante el año en curso, en respuesta a versiones que sugieren lo contrario al comparar los indicadores con los del mismo período de 2024.
En medio de crecientes críticas por los apagones y cuestionamientos sobre el manejo financiero del sistema eléctrico, Marranzini afirmó que las pérdidas, lejos de incrementarse, se están reduciendo de forma progresiva.
“No he venido a maquillar cifras ni a manipular resultados”, declaró enfáticamente el funcionario. Explicó que parte de los esfuerzos para sanear el sistema incluyeron la cancelación de contratos heredados que permitían a grandes consumidores no regulados adquirir energía a precios muy por debajo del promedio actual.
“Había contratos que vendían el kilovatio a siete centavos, mientras hoy el precio de compra ronda los 15.5 centavos. Hemos eliminado esos acuerdos para evitar distorsiones y mejorar la transparencia”, señaló.
Economistas piden auditoría forense al sistema energético
Por su parte, economistas han planteado la necesidad de realizar una auditoría forense a todo el sistema eléctrico nacional, desde la generación hasta la distribución. Argumentan que las distorsiones históricas, especialmente en el proceso de cobro, continúan afectando las finanzas públicas y elevando los subsidios estatales.
Uno de los puntos críticos, según los expertos, es que las EDES no siempre logran cobrar todo lo que facturan, lo que genera déficits recurrentes. “Cuando no se cubren los costos en áreas como la distribución, el Estado tiene que asumirlos, desviando fondos que podrían destinarse a otros sectores”, advirtieron.
Inversiones en infraestructura y sistemas de cobro
En respuesta a las críticas, Marranzini destacó que el Consejo de las EDES está implementando nuevas estrategias para mejorar el rendimiento del sistema. Entre las medidas se encuentran la construcción de subestaciones adicionales y la instalación de plataformas tecnológicas que garanticen un cobro más eficiente a los usuarios.
Estas acciones buscan estabilizar el servicio, reducir pérdidas técnicas y comerciales, y disminuir la carga fiscal que representa el subsidio energético, dentro de un plan enfocado en lograr la sostenibilidad del sector.














