Diversos sectores de San Juan de la Maguana realizaron una manifestación en rechazo a la explotación de oro en la mina Romero, por parte de la empresa Gold Quest, la cual busca obtener una “licencia social” para iniciar operaciones en la zona.
La movilización contó con la participación de miembros de iglesias evangélicas y católicas, agricultores, maestros y activistas medioambientales, quienes recorrieron las calles de la ciudad hasta llegar al Arco del Triunfo, donde expresaron su rotunda oposición al proyecto minero.
Unidad religiosa y comunitaria en defensa del agua y la vida
“Es una expresión ecuménica, una muestra de unidad entre católicos y evangélicos que decimos al unísono: no a la minería en la Cordillera Central”, expresó uno de los líderes del movimiento.
Los pastores y representantes religiosos hicieron un llamado directo al presidente Luis Abinader para que no autorice el permiso de explotación, advirtiendo sobre el daño irreversible que generaría en al menos cinco provincias del sur, siendo San Juan la más afectada.
Según los manifestantes, el proyecto comprometería gravemente el medio ambiente, al estar ubicado en la cabecera del río San Juan, fuente vital de agua para toda la región sur del país. Advirtieron que de permitirse la extracción de oro, el impacto sería “catastrófico” e “irreversible”.














