Por segunda ocasión consecutiva, el juez de atención permanente del distrito judicial de Cotuí aplazó la audiencia para conocer la solicitud de medida de coerción contra Jason Rojas Mosquea, acusado por el Ministerio Público de múltiples delitos graves, entre ellos presunto lavado de activos, narcotráfico, el asesinato de un teniente retirado de la Policía Nacional y el intento de homicidio de otro agente.
El primer aplazamiento se produjo a solicitud de la defensa técnica, que argumentó necesitar más tiempo para estudiar el expediente. En esta segunda oportunidad, la suspensión se debió a la inclusión de una nueva acción judicial relacionada con el caso, lo que obligó a posponer nuevamente el proceso.
Durante la jornada judicial, las autoridades se vieron obligadas a reforzar la seguridad en los alrededores del Palacio de Justicia de Cotuí, debido a la presencia de una multitud que incluía familiares, amigos y simpatizantes del imputado, quienes proclamaban su inocencia.
La audiencia fue reprogramada para el próximo lunes al mediodía, convirtiéndose en el tercer intento del tribunal por conocer la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público.






