Baní, Peravia. – La instalación de un estación de combustible en una zona altamente transitada de Baní ha generado un fuerte rechazo por parte de la ciudadanía, quienes acusan a las autoridades municipales de intentar imponer el proyecto sin respetar los mecanismos de participación ciudadana ni considerar los riesgos ambientales y de salud pública.
El señor Bienvenido de las Rosas, vocero comunitario, denunció que durante una reciente sesión del Concejo de Regidores, se le negó la participación al público, a pesar de que se trataba de un tema “elemental” que afecta directamente a los habitantes de la zona. “Se les dijo a los municipales que se fueran, y eso va en contra de la ley, porque estamos en un país democrático donde los ciudadanos tienen derecho a expresarse en cualquier cabildo”, afirmó.
Según de las Rosas, una de las impulsoras del proyecto sería Carolina, quien en el pasado habría luchado para que a esa misma avenida se le asignara el nombre de “Avenida de la Salud”, precisamente por el alto flujo de personas que caminan por allí a diario. “Ahora esa misma persona estaría promoviendo la aprobación de dos plantas de gas en una zona vulnerable, lo cual es contradictorio y peligroso”, señaló.
El proyecto ha generado protestas en las calles de Baní, con marchas encabezadas por comunitarios preocupados por el impacto que estas plantas tendrían en el medio ambiente y en la salud de los habitantes. Las autoridades de INAPA y Medio Ambiente aún no han ofrecido una posición pública sobre el tema, mientras los regidores mantienen el punto en agenda, a pesar de la resistencia popular.
Diversas voces comunitarias exigen que se respete el derecho a la participación ciudadana consagrado en la ley y que se detenga cualquier intento de aprobación de proyectos de alto riesgo sin el debido consenso social y evaluación de impacto ambiental.















