La credibilidad de la Policía Nacional de la República Dominicana ha sido sacudida por una cadena de escándalos que involucran a sus propios agentes en graves hechos delictivos, desde atracos hasta asesinatos y secuestros, aumentando la preocupación ciudadana sobre quién protege a quién.
Uno de los casos más recientes ocurrió a inicios de junio, cuando dos agentes activos, Marcial Alcibíades Feliz Martínez (24) y Jonathan Isabel Rodríguez (27), fueron arrestados tras asaltar a mano armada a otro miembro de la institución en La Caleta, Boca Chica. Vestidos con uniformes del Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim), interceptaron al raso Ramón Claudio Saúl Alfredo, lo despojaron de su arma de reglamento y detuvieron por la fuerza a su esposa y hermano.
El vehículo en el que se transportaban contenía un arsenal ilegal: dos pistolas (una Carandal plateada y una Glock 19 negra), un fusil R15 sin numeración visible, 102 cápsulas calibre 22, tres cargadores de fusil, y celulares, entre otros objetos.
Meses antes, en marzo, el sargento Samiel del Rosario Estaban (33) y el cabo Maicol Pérez Cuevas (31) fueron arrestados durante un operativo en San Cristóbal, donde se les incautaron dos pistolas sin documentación legal, dos paquetes de presunta cocaína y dinero en efectivo. En la misma redada también cayeron un civil y un miembro del Ejército.
Actualmente, dos policías están prófugos con órdenes de arresto activas. Se trata del sargento mayor Ángel Manuel Feliz Vargas (40), acusado de asesinar a tiros al también agente Ramón Antonio Cabrera Ferrer en el sector María Auxiliadora; y Osvaldo Francisco López Santana, alias «Luni», buscado por violar la Ley 631-16 sobre armas y señalado por el asesinato de Marcial Frías Díaz, en el sector Hainamosa.
En otro caso alarmante, un tribunal de Hato Mayor condenó a 20 años de prisión a dos policías el primer teniente Elvis Esnaider Romero y el cabo Harold Aracena quienes, junto a tres civiles, integraban una banda criminal. A finales de 2023 simularon un allanamiento haciéndose pasar por agentes de la DNCD en el distrito municipal Las Cañitas. Secuestraron a un ciudadano con fines de extorsión, pero fueron capturados en flagrante delito cuando eran perseguidos por la policía en el tramo El Valle – Hato Mayor.














