La fiscal titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, expresó ayer jueves su firme desacuerdo con la decisión judicial que concedió libertad bajo fianza a los propietarios de la discoteca Jet Set, establecimiento cuyo colapso dejó un saldo trágico de 235 fallecidos, más de 100 heridos y al menos 130 niños huérfanos.
A través de su cuenta en la red social X, Ramos calificó el fallo como un golpe a la justicia y un agravio para las víctimas y sus familias. “Este fallo no solo hiere la memoria de quienes ya no están, sino que también golpea la esperanza de cientos de familias que claman por justicia”, escribió.
La fiscal sostuvo que el Ministerio Público había presentado una investigación “sólida y bien fundamentada”, sustentada en la magnitud del desastre y en evidencias claras sobre las posibles responsabilidades penales de los propietarios del establecimiento.
Con visible indignación, Ramos aseguró que la resolución judicial deja un “profundo sabor a injusticia” y representa un retroceso en la búsqueda de verdad, reparación y justicia ante una de las tragedias más dolorosas que ha impactado a la ciudad de Santo Domingo.
“No puede haber paz mientras la impunidad tenga más peso que el dolor colectivo”, enfatizó.
Sus declaraciones han provocado una fuerte reacción en la opinión pública, generando un renovado debate sobre la equidad en el sistema judicial, particularmente en casos de alto impacto humano y social. La fiscal reafirmó el compromiso del Ministerio Público de seguir trabajando para lograr sanciones penales que respondan al sufrimiento de las víctimas.














