El juicio contra el suspendido campocorto de los Tampa Bay Rays, Wander Franco, continuará el próximo lunes 23 de junio en el Tribunal Colegiado de Puerto Plata. Ese día, se espera que tanto la defensa como el Ministerio Público presenten sus conclusiones finales, lo que marcará una etapa decisiva en el proceso judicial que enfrenta el pelotero dominicano.
Franco está acusado de abuso sexual contra una menor de 14 años, así como de explotación sexual, comercial y trata de personas, delitos que habrían ocurrido mientras disputaba su tercera temporada en las Grandes Ligas, antes de ser suspendido en agosto de 2023.
Fase decisiva del proceso
El fiscal Claudio Cordero anunció que el Ministerio Público solicitará la pena correspondiente el próximo lunes, aunque hasta ahora no ha revelado cuántos años de prisión pedirá. Por su parte, los jueces justificaron el aplazamiento de la audiencia con el argumento de que necesitan más tiempo para valorar las pruebas presentadas antes de emitir un fallo.
A la salida del tribunal, Franco se mostró sereno y aseguró confiar en el proceso:
“Me voy a sentir bien, porque todo está en manos de Dios”, declaró.
Su abogado, Teodosio Jáquez, sostiene que no existen pruebas que vinculen directamente a su cliente con los delitos que se le imputan:
“Se está cercenando el futuro de ese muchacho solo por comentarios de redes sociales”, afirmó el jurista.
Transferencias, acusaciones y contexto
De acuerdo con documentos presentados por la fiscalía, Franco habría transferido un millón de pesos dominicanos (unos 17,000 dólares) a la madre de la menor el 5 de enero de 2023, a través de su madre, Yudelka Aybar. Las autoridades alegan que este pago tuvo como fin facilitar el abuso.
La madre de la adolescente también enfrenta cargos por lavado de activos y actualmente cumple arresto domiciliario. Según la acusación, su estilo de vida cambió repentinamente, pasando de trabajar en un banco a manejar bienes que no pudo justificar, presuntamente con dinero vinculado al jugador.
Wander Franco, quien cumplió 24 años en marzo, firmó en 2021 un contrato multimillonario con los Rays de Tampa Bay por 11 años y 182 millones de dólares. Desde que surgieron las acusaciones, se encuentra en libertad supervisada y permanece en la lista restringida de las Grandes Ligas. En caso de ser hallado culpable, podría enfrentar hasta 30 años de prisión.














