El Ejército de Israel informó este miércoles que llevó a cabo una operación aérea masiva en el oeste de Irán, en la que participaron aproximadamente 25 aviones de combate. Durante el ataque, fueron destruidos más de 40 objetivos militares, entre ellos un lanzamisiles tipo Emad que, según el comunicado castrense, estaba cargado y listo para ser disparado.
Además, la Fuerza Aérea israelí aseguró haber detectado y derribado cinco helicópteros de ataque iraníes modelo AH-1, localizados en una base militar en la provincia de Kermanshah. De acuerdo con la versión israelí, estas aeronaves estaban preparadas para lanzar ataques contra aviones israelíes.
Escalada del conflicto
Esta ofensiva ocurre en el contexto de la guerra desatada entre Israel e Irán desde la madrugada del pasado viernes. Según datos oficiales del gobierno israelí, Irán ha lanzado hasta el momento unos 400 misiles balísticos y cientos de drones hacia territorio israelí. De esos ataques, se han registrado al menos 40 impactos confirmados dentro del país.
Como resultado de estos ataques, 24 personas han perdido la vida en Israel y más de 800 han resultado heridas. De los heridos, ocho se encuentran en estado grave, 41 presentan lesiones de moderada gravedad, y al menos 755 han sufrido heridas leves, entre ellas laceraciones y crisis de ansiedad.
En el lado iraní, las autoridades locales informan que los ataques israelíes han dejado al menos 224 personas muertas y más de mil heridos hasta el momento.
Un conflicto de alto riesgo regional
La creciente intensidad de los enfrentamientos entre ambos países ha elevado la tensión en la región a niveles sin precedentes, generando preocupación internacional por una posible expansión del conflicto a otras zonas de Medio Oriente. Por ahora, ni Teherán ni Jerusalén han dado señales de desescalada, mientras continúan las operaciones militares y el intercambio de fuego.














