Por: Alexandro García Robles

Con motivo del 5.º aniversario del Movimiento Cultural Peraviano, es justo y necesario rendir tributo a una de las iniciativas más genuinas y comprometidas con el arte y la identidad cultural de nuestra provincia Peravia. Esta organización, dirigida con entrega y pasión por el destacado maestro y gestor cultural, el profesor Plinio Partenio Peña, junto a un equipo de ciudadanos igualmente valiosos, ha demostrado que cuando hay vocación de servicio, amor por lo nuestro y sentido colectivo, no hay obstáculo que impida avanzar.
Durante estos cinco años, el Movimiento Cultural Peraviano ha desarrollado una labor admirable a favor del arte, la formación de jóvenes talentos, la promoción de obras teatrales y la difusión de actividades que alimentan la conciencia crítica, social y comunitaria de nuestros adolescentes y estudiantes. Cada puesta en escena, cada taller y cada jornada cultural son una siembra de esperanza en el alma del pueblo banilejo.
Lo más admirable es que todo esto se ha logrado sin contar con recursos propios ni apoyo estructurado del Estado, sino gracias a donaciones solidarias de ciudadanos comprometidos con el quehacer cultural y con el desarrollo de nuestra sociedad. Esto lo convierte en un ejemplo de autogestión, perseverancia y amor por la cultura popular.
Llama la atención que, aun existiendo una representación del Ministerio de Cultura en la provincia, no se conozcan con claridad sus acciones o su vínculo con las dinámicas culturales reales del municipio. Frente a esa ausencia institucional, el Movimiento Cultural Peraviano ha sabido ocupar el espacio con dignidad, iniciativa y sentido de propósito.
Por ello, este proyecto merece nuestro reconocimiento, admiración y respaldo. Los banilejos debemos apoyar esta noble causa, no solo con palabras, sino también con acciones: asistiendo a sus actividades, promoviendo sus iniciativas y, muy especialmente, solicitando que las autoridades locales y nacionales les otorguen el apoyo económico y logístico que merecen.
Porque no se trata solo de arte, se trata de formar ciudadanos conscientes, de fortalecer nuestra identidad como pueblo y de construir una sociedad más justa y sensible.
Gracias por estos cinco años de entrega y compromiso.
Sigan sembrando esperanza en la comunidad educativa y en cada rincón de nuestro amado Baní.
Ustedes nos representan.












