El aumento de la esperanza de vida en República Dominicana ha provocado que cada vez más personas lleguen a edades avanzadas, pero este crecimiento no necesariamente significa que los adultos mayores disfruten de una buena calidad de vida. Actualmente, unas 1,424,735 personas mayores de 60 años residen en el país, equivalente a cerca del 9 % de la población, según el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2022.
Especialistas advierten que factores como el aislamiento social, la pérdida de autonomía, las enfermedades crónicas, la demencia y los procesos de duelo pueden afectar considerablemente la salud mental de este grupo y favorecer la aparición de trastornos depresivos y de ansiedad.
El psiquiatra geriatra David Vargas Mena explicó que los trastornos del estado de ánimo, particularmente la depresión mayor, constituyen uno de los principales factores de riesgo asociados al suicidio entre las personas de edad avanzada.
Las estadísticas reflejan la dimensión del problema. De acuerdo con el Compendio de muertes accidentales y violentas 2021-2025 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), durante los últimos cinco años 628 adultos mayores murieron por suicidio, de los cuales 439 tenían 65 años o más. Solo en el último año se registraron 104 suicidios de adultos mayores, incluyendo 70 personas de 65 años o más.
El especialista señaló que, además de los trastornos del estado de ánimo, existen otros factores que pueden incrementar la vulnerabilidad de los envejecientes, entre ellos enfermedades crónicas o diagnósticos que deterioran significativamente su calidad de vida, así como el aislamiento social y la pérdida de seres queridos.
Vargas Mena también llamó la atención sobre las dificultades que enfrentan los adultos mayores para acceder a servicios especializados de salud mental, una situación que se suma a la estigmatización y al elevado costo de algunos medicamentos.
El psiquiatra consideró que persisten importantes brechas en la atención y el acceso a la salud mental, especialmente cuando se trata de brindar un manejo adecuado y especializado a las personas mayores.
Ante este panorama, especialistas plantean que la atención de la salud mental debe formar parte de las acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de una población envejeciente que continuará aumentando en las próximas décadas.
Fuente: Listín Diario.






