La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa causando preocupación entre las autoridades sanitarias y humanitarias, pese a los avances registrados en algunas zonas. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) advirtió que el brote sigue siendo “masivo y mortal” y que en determinados territorios los contagios continúan aumentando.
Julien Harneis, coordinador especial de OCHA para la respuesta al ébola, consideró prematuro afirmar que la epidemia ya superó su punto máximo, como sostuvieron recientemente las autoridades congoleñas, que situaron el pico durante la tercera semana de agosto.
Harneis destacó la necesidad de reforzar las acciones en los lugares donde persiste la transmisión y pidió una mayor cooperación internacional. La respuesta enfrenta además grandes dificultades debido a la extensión geográfica del brote, que actualmente afecta zonas tan distantes que abarcan dos husos horarios.
Según explicó el funcionario, las malas condiciones de las carreteras y las dificultades para acceder mediante avionetas complican las labores de atención y control en varias comunidades afectadas.
Más de 3,500 fallecidos
El brote cumplió cuatro meses desde su declaración oficial, el pasado 15 de mayo. De acuerdo con las últimas cifras del Gobierno congoleño, hasta ahora se han confirmado 7,258 casos y 3,510 muertes, mientras que 1,726 pacientes se han recuperado y otros 905 permanecen aislados u hospitalizados.
La enfermedad se ha extendido a 62 zonas de salud pertenecientes a siete provincias: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur.
Este brote se convirtió en el segundo más contagioso y mortal registrado a nivel mundial, superando al ocurrido en la misma región entre 2018 y 2020. Sin embargo, todavía se encuentra por debajo de la epidemia de África occidental de 2014 a 2016, que dejó alrededor de 11,000 muertos y 28,000 contagios.
El actual brote es provocado por la cepa Bundibugyo, para la cual no existen tratamientos específicos. Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud trabaja en el desarrollo de dos vacunas que ya comenzaron ensayos clínicos iniciales en humanos.
La epidemia también llegó a Uganda, país que declaró el pasado 26 de agosto el fin de su brote tras registrar 20 casos confirmados, incluidos 15 relacionados con contagios importados desde la República Democrática del Congo, además de dos fallecimientos.






